Simone Weil o La irregular, trabajadora, filósofa (1909 – 1943) – Documental biográfico realizado por Florence Mauro –

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Parte – i –

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<<Echar raíces es quizá la necesidad más importante y más desconocida del alma humana. Es una de las más difíciles de definir. El ser humano posee una raíz en cuanto a su participación real, activa y natural en el existir de una colectividad que conserva vivos algunos tesoros del pasado y algunos presentimientos del porvenir. Cada ser humano necesita varias raíces. Necesita recibir, casi en su totalidad, su vida moral, intelectual, espiritual a través de los ámbitos de los que forma parte>>

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<<Con 14 años caí en una de esas desesperanzas sin fondo, de la adolescencia. Me planteé en serio morir por las mediocridades de mis facultades naturales. Los dones extraordinarios de mi hermano, que tuvo una infancia y juventud comparables con las de Pascal, me obligaban a ser consciente de ello. No lamentaba los éxitos externos, sino no poder acceder a ese reino trascendente, donde los hombres auténticamente grandes pueden adentrarse y donde se halla la verdad. Prefería morir a vivir sin ella>> – Autobiografía espiritual –

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<<La inteligencia sólo puede…  ser liderada por el deseo. Para que pueda haber deseo  tiene que haber placer y disfrute. La inteligencia sólo crece y fructifica en la alegría. El disfrute de aprender es tan imprescindible para los estudios como la respiración para el corredor>>. Reflexiones sobre el buen uso de los estudios –

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<<No tener don ni gusto natural por la geometría no impide la investigación de un problema, ni el estudio de una demostración impide desarrollar la atención. Es casi al revés, es casi una circunstancia favorable. Si buscamos con verdadera atención la solución a un problema de geometría y, si al cabo de una hora estamos como al principio, hemos avanzado, sin embargo, a lo largo de cada minuto de esa hora, hacia otra dimensión más misteriosa, sin sentirlo, sin saberlo, ese esfuerzo en apariencia estéril y sin frutos ha arrojado más luz dentro del alma. El fruto se recogerá más adelante, en la plegaria. Se recogerá por añadidura en un ámbito cualquiera de la inteligencia, que no tenga nada que ver, quizá, con las matemáticas. Quizá algún día, el que hizo ese esfuerzo ineficaz, será capaz de entender de forma más directa la belleza de un verso de Racine. Pero que el fruto de ese esfuerzo debe hallarse en la plegaria es cierto. No cabe duda de ello>>. – Reflexiones sobre el buen uso de los estudios –

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Parte – ii –

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<<… Se trata, después de haber sido  doblegado, sometido, de haber aguantado todo en silencio, durante meses y años, de atreverse, por fin, a alzarse, a mantenerse en pie, a tomar ahora la palabra, a sentirse hombre durante algunos días. Aparte de las reivindicaciones, esta huelga es en sí una alegría, una alegría pura, una alegría sin mezclas>>

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Parte – iii –

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<<Sólo existe desgracia si el acontecimiento la golpea directa o indirectamente en todas sus partes: social, psicológica, física. El factor social es primordial. Aquellos que han padecido un golpe de esos, tras el que un ser se revuelve en el suelo como un gusano medio pisoteado, no tienen palabras para expresar lo que les está ocurriendo. Entre la gente que van conociendo, los que, aún habiendo sufrido, no hayan conocido la desgracia propiamente dicha no tienen la menor idea de lo que es. Y los que han sido mutilados por la desgracia no están en condiciones de socorrer a nadie y son incapaces de desear hacerlo. Así pues, la compasión por los desgraciados es algo imposible>>. – El amor de Dios y la desgracia –

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<<Tenía el alma y el corazón en cierta forma hechos trizas. En este estado y en condiciones físicas miserables, entré en este pueblecito portugués, que desgraciadamente también era muy miserable. Sola de noche, bajo la luna llena, el mismo día de la fiesta patronal, a orillas del mar, las mujeres de los pescadores rodeaban las barcas en procesión, con cirios y cánticos sin duda muy antiguos y de una tristeza desgarradora. Ahí tuve de repente la certeza de que el Cristianismo es por excelencia la religión de los esclavos, que los esclavos no tienen más remedio que abrazar y yo entre todos>>. – Autobiografía espiritual –

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EL AMOR

El Amor me acogió, mas mi alma se apartaba,
culpable de polvo y de pecado.
Pero el Amor que todo lo ve, observando
mi entrada vacilante,
se acercó hasta mí, preguntándome con dulzura:
“¿Hay algo que eches en falta?”
“Un invitado -respondí- digno de encontrarse aquí”.
“Tú serás ese invitado”, dijo el Amor.
“¿Yo, el malvado, el ingrato?
¡Ah, mi amado,si no puedo mirarte!”
El amor tomó mi mano y replicó sonriente:
“¿Quién ha hecho esos ojos sino yo?”
“Es cierto, Señor, pero yo los ensucié; deja que mi vergüenza
vaya donde se merece”.
“¿Y no sabes -dijo el Amor- quién ha tomado sobre sí la culpa?”
“¡Mi Amado! Entonces, podré quedarme…”
“Siéntate -dijo el Amor- y degusta mis manjares”.
Así que me senté y comí.

George Herbert

(1593 – 1633)

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<<A menudo, en los momentos cruciales de mis jaquecas me esforcé en recitarlo, aplicando toda mi atención y afianzando con toda mi alma la ternura que encierra. Creía recitarlo sólo como un hermoso poema pero sin saberlo, recitarlo, tenía la virtud de una plegaria. Es durante una de esas recitaciones, como ya se lo escribí, cuando Cristo bajó y me tomó>>.  – Autobiografía Intelectual –

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Parte – iv –

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<<Alegoría del hombre atado. Hay que dejar claro que no está atado por piquetes, sino por cosas animadas, con movimientos diversos, de forma que se mueve continuamente al son de la resistencia. Sólo puede parar por momentos, tras enormes esfuerzos, o bien tras cortar todas las ataduras, sin excepción>>.

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<<Amar desprendidamente. Soportar el pensamiento de que aquellos que amamos, en los que pensamos con amor son mortales, quizá hayan muerto en el momento mismo  en que pensamos en ellos. Es un dolor. No buscar consuelo para este dolor, sino soportarlo, nos da ventaja para pensar en el amigo. Nunca pensar en un ser humano si no lo tenemos al lado sin pensar que quizá esté muerto>>.

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Parte – V –

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<<Amemos esta distancia tejida de amistad, ya que los que no se aman, no se separan>>.

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~ por María Camín en junio 14, 2011.

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