Protegido: 20. Así que ante aquello increciente, Ella se tumba sobre la cama y comienza a desnudarse; lo primero que arroja son sus aros, sus pendientes, por los aires. ¿Será que me tiene miedo? Pues vamos a dárselo de verdad. Él también ha comenzado a desnudarse. Nada crece pero se entrega a sus brazos. ”Háblame, por favor” -vuelve a repetirle- ”Necesito oír tu voz. Quiero conocerla”. Pero Ella no lo hace, no le habla. Se siente decepcionada porque lo que más esperaba no sucede. ¿Y esa marihuana gallega que él aseguró que llevaría consigo?

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~ por María Camín en junio 11, 2011.

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