Protegido: 16. Se pierden, e incluso le hace a Ella bajarse del taxi a llamar al timbre de la verja de otro hotel… Esta mujer siente recelo de todo, hasta de esto. Y cuando, por fin, logran dar con la Casona de Cefontes, el importe de la factura a Ella, desorbitado; así que se lo discute al hombre, extraordinariamente enfadada, porque no soporta a los incompetentes, y menos aún que se le quiera hacer pagar un recargo por lo que es la propia ineptitud; y esa es la primera imagen que el Hombre del Este, que la espía, sin que Ella se de cuenta, desde el mirador del primer piso, obtiene de Ella; la de una real hembra que abandona un coche con aire enfadado. No ha logrado ser puntual y eso le molesta a Ella el doble. ¿Fue crucial esa adrenalina inesperada, transitando por las venas? Inmediatamente la boca se disfraza con una sonrisa encantadora al atravesar el umbral de esa fachada de piedra rústica

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~ por María Camín en junio 11, 2011.

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