Protegido: 14. El hombre del Este recoge ese guante. Y ahí está Ella, en la ducha, preparándose para la cita… Su sensibilidad se halla tan exacerbada que sucede algo inquietante; mientras se mira al espejo visualiza un accidente: Hay algo en la carretera. Ocurre algo y ese algo es lo que frena el tráfico. Curiosamente se adelantaba en dos horas al acontecimiento. Y ocurre. De repente el tráfico se frena y nos detenemos en una caravana, y yo le digo a Coga (”el taxista”) que es a causa de un accidente, que ha sucedido muy cerca de la entrada del centro comercial. Y confío, aunque esté mal decirlo, porque es una confianza egoísta, en que sea sólo eso y no ninguna otra cosa ”más grave” que nos imposibilite el avance, y porque yo no he presentido mas que un retraso, y la muerte y los heridos siempre se hacen acompañar de una sensación de pesadumbre.

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~ por María Camín en junio 11, 2011.

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