Protegido: 12. Era mentira aquello de que quien bien te quiere te hará llorar. ‘Laetitia laetitiarum’. Él está mucho más evolucionado que yo. Nunca he conocido a nadie que me gusta tanto por sus ”adentros” y no me planteo que sus aspectos negativos puedan ser peores que los míos, los habrá pulido más que yo. Yo no huyo del sexo. Me dirijo hacia el sexo. ¿No te das cuenta que es lo poco que es verdad húmeda y no mentira a secas? Pero Nora conoce eso todavía. Y sé que por eso no va a entenderme. Nora es ”la amiga”. Sin embargo, hace poco leía al filósofo Sri Aurobindo, lo siguiente: Cuando Heráclito se refiere al ”alma seca” o el ”alma húmeda”, habla del alma, en efecto, y no del intelecto, no del ”nous”. El ”alma seca” del pensador griego sería la ”conciencia del corazón” purificado de los psicólogos indios. El ”alma húmeda” es la que se deja turbar por el vino impuro del éxtasis sensual, la excitación emotiva, por los impulsos oscuros que tienen su fuente en el mundo inferior y tenebroso.

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~ por María Camín en junio 11, 2011.

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