MIGUEL ROJO – Que llueva –

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Tronada imposible por inimaxinable

que cuerra de dientru adientru

que mueye hasta les mesmes cordures del alma

y enllene a reventar los diques de la conciencia.

Lluvia imparable d’aguafuerte que nos llave

ensin consuelu nin clemencia

qu’esfaraguye la mesma esistencia

que nos torne al aire les castañes

allá

cuando’l mundu yera tan inalgamable

como una sola pregunta

y la mayor mancadura

yera pinchase naquellos oricios que nacíen en suelu

baxo la fueya los castañares de Zarracín,

nel mesmísimu centru del Universu,

allá na metá ‘ l monte ‘ l Molín

.

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Tormenta imposible por inimaginable

que corre de dentro adentro

que moje hasta las mismas costuras del alma

y llene a reventar los diques de la conciencia.

Lluvia imparable  de aguafuerte que nos lave

sin consuelo ni clemencia

que desmigaje la misma existencia

que nos devuelva al aire de las castañas

allá

cuando el mundo era tan inalcanzable

como una sola pregunta

y la mayor herida

era pincharse en aquellos erizos que nacían en el suelo

bajo la hoja de los castaños de Zarracín,

en el mismísimo centro del Universo,

allá, en la mitad del monte del Molino.

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MIGUEL ROJO

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~ por La hospitalaria en mayo 16, 2011.

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