MAURICE MERLEAU-PONTY (1908 – 1961): LA FILOSOFÍA DE LO IMPENSADO

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Fenomenólogo que polemiza con Sartre y el marxismo en nombre del humanismo, asiste a los famosos seminarios de Kojéve y estudia con Husserl en Alemania. Su influencia en la filosofía francesa es determinante, porque introduce tres temas de reflexión fundamentales: el cuerpo, el lenguaje y la ambigüedad. En ‘La estructura del comportamiento’ (1942), se estudia el cuerpo como el ámbito que sirve de gozne entre la conciencia y el mundo, evitando todo dualismo. La ‘Fenomenología de la percepción’ (1945) establece un método para desarrollar una fenomenología existencial al demostrar que en la percepción nos encontramos intencionalmente dirigidos a un mundo y atravesados por la experiencia. Antes que a la libertad, por la percepción, nos hallamos condenados al <<sentido>> y a la <<historia>>. La experiencia es un texto a interpretar y de ahí la centralidad del lenguaje. Por último, en su obra póstuma, truncada por una muerte prematura, ‘Lo visible y lo invisible’ (1964) descubre el valor de la ambigüedad, en tanto resulta que tanto el mundo como nosotros formamos parte de la misma realidad, la <<carne del mundo>>, de modo que el cuerpo no es más que una manifestación de esa <<carne>>.

‘La historia de la filosofía’. Pp. 499-500

Ed. EIKASÍA

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<<Si existe una verdadera libertad, no puede ser de otra manera que en el curso de la vida, a través de una superación continua de nuestra situación de partida, y, sin embargo, sin que dejemos de ser el mismo -éste es el problema. Dos cosas son ciertas a propósito de la libertad: que nunca estamos determinados y que a la vez, no cambiamos nunca. Es decir, que, retrospectivamente, siempre podremos hallar en nuestro pasado el anuncio de lo que hemos sido después. Es tarea nuestra comprender estas dos cosas a la vez y entender de qué manera la libertad nace en nosotros sin romper nuestros lazos con el mundo>>. Maurice Merleau-Ponty, ‘Sentido y sinsentido’

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*Citado por el Pr. Ramírez Cobián

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INDICE DE ENTRADAS DE ESTE FILÓSOFO EN LA MÍSTICA OSCURA

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~ por La hospitalaria en abril 4, 2011.

6 comentarios to “MAURICE MERLEAU-PONTY (1908 – 1961): LA FILOSOFÍA DE LO IMPENSADO”

  1. Mario Teo Ramírez
    El filósofo crea conceptos aún sin proponérselo (si lo hace, no necesariamente lo logra). Crear conceptos ni significa inventar nuevas palabras sino construir constelaciones singulares de sentido; a veces retomando viejos términos de la tradición filosófica, a veces expropiando términos de otras disciplinas o del sentido común, dándoles un uso inédito, extraordinario. Sin buscarlo, Merleau-Ponty ha sido un gran creador de conceptos, por ejemplo: quiasmo, dehiscencia, percepción, chair (carne), cuerpo, visible-invisible, constelación, entrelazo, usurpación, promiscuidad, intercoporeidad, virtualidad, expresión, palabra hablante… silencio.

  2. “¿Qué es, pues, libertad? Nacer, es a la vez nacer del mundo y nacer al mundo. El mundo está ya constituido, pero nunca completamente constituido. Bajo la primera relación, somos solicitados; bajo la segunda estamos abiertos a una infinidad de posibles”. Merleau-Ponty, “Fenomenología de la percepción”, p. 460.

    “La fenomenología es laboriosa como la obra de Balzac, la de Proust, la de Valéry o la de Cézanne: con el mismo género de atención y de asombro, con la misma exigencia de consciencia, con la misma voluntad de captar el sentido del mundo o de la historia en estado naciente”. Merleau-Ponty, “Fenomenología de la percepción”. p. 21.

    (Carlos Axel Flores Valdovinos)

    • Noema Klee Te hago una pregunta necesaria, Carlos: si tú estuvieras en mi lugar, qué harías antes de hacer algo: leer a Merleau-Ponty por ti mismo o leer lo que tus profesores van a desarrollar a partir de él. Y de ser lo primero lo que elegirías, ¿empezarías por este libro o por dónde de su obra?

      • Carlos Axel Flores Valdovinos Yo creo que la lectura de Merleau-Ponty se puede hacer a partir de ciertas orientaciones o claves que nos permitan avanzar, por cuenta propia, hacia nuevas interpretaciones. (No descarto las dos propuestas, ya que, gracias a la lectura que he hecho de varios profesores he podido constatar que mi lectura puede ser enriquecida por constantes múltiples, como cuando aprendimos a mirar el paisaje en compañía de otros).

        La “Fenomenología de la percepción” fue por mucho tiempo, mi primer acercamiento a la obra de Merleau-Ponty. Actualmente me he acercado a “Lo visible y lo invisible”. Pero, en verdad, agradezco las lecturas que he hecho de Mario Teo, Mauro …Carbone, Josep Maria Bech, Luis Álvarez Falcón, Emanuel Alloa….Ya que la experiencia que he tenido de los “merleaupontyanos” es gracias al Coloquio que se realizó en Morelia, (mi primer coloquio)….

  3. “Nos sentiríamos felices si pudiésemos inspirar a algunos –o a muchos–, que soporten su libertad, que no la cambien con pérdida, pues no es solamente su cosa, su secreto, su placer, su salvación, sino también porque interesa a todos los demás”. Merleau-Ponty

    ‎’Las aventuras de la dialéctica’ (Buenos Aires, La pléyade, 1974, últimos renglones).

    *Pr. Ramírez

  4. Carlos Axel Flores Valdovinos
    ‎”La muerte de un allegado o de un amigo, por prevista que sea a veces, nos pone ante un abismo. Y mucho más cuando no lo anunciaba nada, cuando el hecho no se deja imputar a enfermedad, envejecimiento o a un concurso visible de circunstancias, cuando, para colmo, el que desaparece estaba tan vivo que en su pensamiento acostumbrábamos a centrar el nuestro, buscábamos en él las fuerzas que nos faltaba y lo contábamos entre los más sinceros testigos de cuanto emprendíamos. Así fue la muerte de Maurice Merleau-Ponty, y era tal su personalidad que todos sus amigos conocieron lo amargo de aquella prueba por el trastorno que ocasionó en sus vidas. Pero les faltaba oir el silencio de una voz que, por llegarles cargada de acentos personales, les parecía que hablaba desde siempre y que nunca había de enmudecer. Extraño silencio ése al que nos abandona el discurso interrumpido–en el que sólo olvidamos la muerte del escritor para volver a ella por otro camino. La obra ha llegado a su término y, por el simple hecho de que todo está dicho en ella, nos coloca de repente ante su presencia”. Epílogo de Claude Lefort. Véase en “Lo visible y lo invisible”, Seix Barral, 1970, p. 333.

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